Una buena higiene

 

 

 

 

Para una buena higiene, hay que lavarse bien las manos para combatir los microbios.


¿Cuándo?
Debes lavártelas antes y después de comer, si has manipulado dinero, si has utilizado el pañuelo para toser, estornudar o limpiarte la nariz, si has manipulado cosas sucias, luego de hacer uso del baño, si has estado en contacto con animales o insectos...
¿Cómo?
Para lavárnoslas, debemos utilizar preferiblemente agua templada, frotar enérgicamente con jabón (en pastilla o líquido) durante unos 15 segundos. Excepto en casos particulares, no hace falta usar jabón antibacteriano ya que cualquier jabón normal resulta apropiado. Debemos asegurarnos de la correcta limpieza entre los dedos, muñecas y, muy importante, bajo las uñas (formadas por cuerpo ungueal, paronniquio, lúnula y el eponiquio), ayudándonos de un cepillito. Después, aclarar correctamente las manos bajo el chorro de agua, retirando totalmente los restos de jabón. Secar las manos, bien con una toalla limpia y seca, toallitas de papel de un solo uso o secador de aire.

Estos hábitos son muy importantes si hablamos de manipulación, contaminación y conservación de alimentos.